viernes, 23 de mayo de 2014


Valor de la libertad.
Valor de la dignidad
-La sexualidad debe ser asumida con responsabilidad, de esto dependerá tu futuro
-PROYECTO: Representación OBRA DE TEATRO (una por curso); con los valores que se están
  Trabajando en el período. ENTREGAR POR ESCRITO EL NOMBRE DE LA OBRA, PERSONAJES, ESCENOGRAFIA, AMBIENTACÍON DE LA OBRA. (Evaluación: creatividad, expresión verbal, corporal, musicalización, escenografía, mensaje de la obra, 


ESCRIBIR Y CONTESTAR:
Cuenta la leyenda que, hace muchos años, vivió en una pequeña ciudad de Suiza un cazador llamado Guillermo Tell, su esposa y sus dos hijos vivían junto a un bosque, en el que siempre había abundante caza. Pero la familia Tell y los demás habitantes de la región no eran completamente felices, porque la ciudad se hallaba en poder de los soldados de Austria, un país vecino de Suiza.
Cuando Guillermo Tell y su hijo entraban en Altdorf, que éste era el nombre de la ciudad, el puente levadizo del castillo se abrió para dar paso a un personaje que no gozaba de muchas simpatías entre la población. Se trataba de Gessler de Brunock, el gobernador austríaco de la ciudad y el jefe de los soldados. Las buenas gentes de Altdorf que regresaban de su trabajo se detenían, curiosas y asustadas, al paso de la extraña comitiva que formaban el grueso y orondo gobernador, el pregonero y los soldados. Y uno tras otro,todos los ciudadanos llegaban a la misma conclusión: aquella comitiva no podía representar nada bueno para ellos; luego seguían a Gessler y sus soldados resignadamente. Guillermo Tell y Walter, el menor de sus hijos, se unieron a los curiosos, que, finalmente, se congregaron en la plaza principal de la ciudad.
A una orden de Gessler, dos criados alzaron en el centro de la plaza un palo, de cuyo extremo colgaba uno de los gorros que los habitantes de Altdorf habían visto lucir a su gobernador. —«A todas la buenas gentes de Altdorf — comenzó el pregonero la lectura del bando—: Yo, Gessler de Brunock, gobernador de esta ciudad por la gracia de Su Alteza Imperial Alberto de Habsburgo, emperador de Austria, dispongo que, de hoy en adelante, todos los ciudadanos de Altdorf se arrodillen ante este gorro, en prueba de respeto hacia su querido gobernador, a quien este gorro representa.»
Al día siguiente, Guillermo Tell se reunía con los campesinos en un bosque próximo a la ciudad. —No estoy dispuesto a humillarme ante el gorro que Gessler ha ordenado levantar en la plaza —arengó Tell a los reunidos. —Yo sólo me arrodillaría ante la bandera de Suiza —manifestó Ulrich, un fornido leñador. Y así, uno tras otro, todos fueron mostrando su rechazo a la última imposición de Gessler. Pero la reunión de los campesinos tenía un testigo que no había sido invitado. Oculto detrás del tronco de un árbol, Furst, el molinero, no se perdía ni una sola de las palabras que se decían en el claro del bosque.
Antes de que acabara la reunión y los campesinos pudieran advertir su presencia, Furst echó a correr en dirección al castillo de Gessler. Los soldados que montaban guardia lo llevaron enseguida a la sala del trono, donde Furst cayó de rodillas a los pies del gobernador. —Señor… —empezó el molinero, titubeante —, he sorprendido una reunión de campesinos en el bosque cercano a la ciudad… Uno de ellos alentaba a los demás para que se negaran a honrar vuestro gorro. Gessler se incorporó y asestó un furibundo puñetazo en el brazo del trono. Rohm, el cuervo, tuvo que aletear precipitadamente para no caerse del respaldo. —¡Vamos, rápido! ¡Dime el nombre de ese desventurado! —bramó Gessler. —Guillermo Tell… —respondió Furst. Gessler extendió un brazo autoritario en dirección a los soldados. —¡Detened a Guillermo Tell y conducidlo inmediatamente a la plaza! —ordenó.
La noticia de la detención de Guillermo Tell corrió de boca en boca por la ciudad. Los soldados se vieron obligados a formar una barrera con sus escudos y sus lanzas para impedir el paso a la gente, que quería ir detrás de Guillermo Tell y de su hijo Walter, quienes caminaban decididos hacia el centro de la plaza.
Gessler los esperaba con los brazos cruzados. Durante un breve instante, se sintió impresionado por la determinación que mostraban las miradas del padre y del hijo. Pero sabía que, en aquel momento, delante de toda la ciudad, su autoridad estaba en juego. Así que carraspeó e imprimió a su voz toda la dureza de que era capaz. —Te ordeno que te arrodilles ante este gorro, que, para ti, debe representar a tu muy amado gobernador —exigió. —Nunca me arrodillaré ante ese espantapájaros —respondió Tell. La respuesta del cazador sacó al gobernador de sus casillas. —Que… que… lo detengan—tartamudeó, presa del nerviosismo; pero la mirada asombrada de los soldados que custodiaban a Tell le hizo recordar que ya estaba detenido—. ¡Que lo ahorquen! —puso fin Gessler a sus titubeos.
La voz firme de Walter, el hijo menor de Guillermo Tell, se impuso sobre los murmullos. —Demostraríais que sois un caballero —se dirigió el muchacho a Gessler—, si en lugar de matar a mi padre, os enfrentarais de hombre a hombre con él. Aunque reconozco que sería un combate desigual —añadió para provocar al gobernador—, porque mi padre es el mejor arquero de Suiza. El gobernador no cayó en la trampa que le tendía Walter, pero tuvo una idea. —Si tu padre es, como dices, el mejor arquero de Suiza, no debes temer que le suceda nada malo. Salvará su vida si, desde ochenta pasos de distancia, acierta a darle a una manzana colocada sobre tu cabeza. —Decís bien —aceptó Tell el reto con voz firme—; nada hay más sencillo para un buen arquero suizo. Ordenad que me entreguen una ballesta y dos flechas. A Gessler no dejó de extrañarle que el cazador hubiera pedido dos flechas, pero se despreocupó en seguida para elegir la manzana más roja del cesto que le ofrecía un criado.
1-Describo la actitud de Gessler y de Guillermo.
2-En esta época hay casos como los presentados en la leyenda.
3-¿Qué es para ti la  libertad?
4-En nuestro país que situaciones  han alterado el valor de la libertad.
5-Como persona que hace parte de un país y a la edad que tengo como debe ser mi actitud  hacia las personas con las que comparte y afectan el valor de la libertad.
6-Relaciona FE y LIBERTAD.
1-Con mi grupo escribimos situaciones que en nuestro municipio se han presentado situaciones que afectan, alteran el valor de la libertad.
1-Entre todos los compañeros del curso escogerán tres que harán de JUECES, quienes buscaran con sus intervenciones lograr que el relator de cada grupo sustente lo presentado.
2-El grupo escoge un relator y da a conocer lo realizado.

EN  CASA.
1-Elabora un trabajo de CINCO refranes que hagan referencia sobre el valor de la libertad y explicarlos.         

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